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Lactancia materna

Ventajas de la lactancia materna frente a la artificial   ¿Cómo hay que hacerlo?  ¿Cómo son los tiempos de lactancia?  Extracción y conservación de la leche  Almacenamiento de la leche materna  ¿Cómo cuidar el pecho en la lactancia?  Sexo y método de anticoncepción

 

Son muchas las ventajas médicas de la lactancia materna, como también son muchas las posturas sobre dar el pecho según las circunstancias de la madre (no es lo mismo dar el pecho después de una cesárea que después de un parto normal), y hoy también son muchos los medios técnicos que permiten la extracción y conservación de la leche materna en aquellos casos en los que la madre necesita iniciar su jornada laboral durante el periodo de lactancia.

Además, todas estas cuestiones hay que plantearlas sin radicalismos, ni en el tipo de lactancia ni en la duración de la misma. Las madres no deberían abandonar la lactancia materna solo por ignorar los beneficios, las técnicas de dar el pecho o las de almacenamiento de su leche.

Pero todos (médicos, matronas, enfermeras e incluso las familias) debemos intentar no culpabilizar de nada a aquella mujer que correctamente informada decide no dar la lactancia materna. Por esta razón tratamos este tema aquí, porque consideramos que muchas de las mujeres que dan lactancia artificial han llegado a ella por una desinformación y no por una decisión libre y meditada. 

 

Ventajas de la lactancia materna frente a la artificial

En primer lugar debemos dejar clara la idea de que se trata de un alimento natural y perfecto. Podemos desglosar sus beneficios entre los del neonato y los de la madre. Así, entre los beneficios para el recién nacido podemos reseñar:

  • La leche materna transfiere anticuerpos y defensas que recubren el aparato digestivo del niño y que le van a proteger de diversas infecciones, incluso durante semanas después de abandonar la lactancia, ya que éstas persisten durante un tiempo en el aparato digestivo.
  • Está comprobado que los niños alimentados con leche materna tienen menos alergias y asma.
  • Las proteínas y grasas de la leche materna tienen una mejor digestión que la artificial y, por esta razón, los niños tienen menos gases, menos problemas con la alimentación y menos estreñimiento.
  • Parece que, también, tienen menos probabilidades de muerte súbita de la lactante, una entidad dramática en la que sin causa aparente el recién nacido fallece en la cuna.

Pero no solo tiene ventajas para el niño, también las tiene para la madre:

  • La leche materna está siempre disponible, fresca y a la temperatura correcta.
  • En las primeras horas del postparto incrementa la secreción de la hormona, la oxitocina, favoreciendo la contracción del útero y la disminución del sangrado uterino.
  • Puede disminuir el riesgo de osteoporosis y favorecer formas de cáncer como el de la propia mama.
  • Quema calorías, puesto que todo lo que engorda su niño lo deja de engordar la madre. La lactancia ayuda a recuperar el peso previo al embarazo.
  • Siempre, pero más en un momento como el actual de crisis económica, no podemos decir que sea más barata, es gratuita.
  • Superadas las dificultades de los primeros días, se establece un vínculo afectivo entre la madre y el recién nacido.

 

¿Cómo hay que hacerlo?

Al principio, lo ideal es buscar un lugar tranquilo, aunque después, cuando ya se ha establecido el vínculo entre la madre y el niño, se puede dar el pecho casi en cualquier sitio.
Una vez escogido el lugar, y dependiendo de éste, se puede optar por adoptar diferentes posturas según esté la madre –sentada o tumbada, si dispone de un cojín para apoyar el bebé o no, si ha sido parto vaginal o cesárea, etc. –, pero de forma general podemos mencionar cuatro:

  • Acunando al bebé
  • Similar a la anterior pero cruzando los brazos, de tal forma que la madre sujeta el pecho con una mano y la cabeza del bebé con la otra.
  • Posición de jugador de rugby, en la que el cuerpo del bebé se coloca al lado de la madre (como si ésta llevara algo debajo del brazo). Esta es la idea para después de una cesárea, ya que las posiciones de acunamiento pueden molestar a la madre al apoyarse sobre la herida reciente.
  • La madre tumbada de lado, apoyada en su costado y con el bebé enfrentado a ella. Ésta es la ideal para las tomas nocturnas.

En cualquiera de las posturas no deben olvidar:

  • Puede ayudarse con cojines o mantas enrolladas.
  • Puede utilizar, también, algún taburete que le ayude a elevar las rodillas y, de esta forma, facilitar el apoyo de los brazos maternos en las rodillas.
  • El cuerpo del bebé debe estar completamente volteado hacia la madre, no sólo la cabeza.

Es importante recordar que el bebé viene dotado de un acto automático, por el cual chupará todo aquello que le pongamos en los labios: es el reflejo de succión. Esto conllevará que:

  • El bebé introduce no sólo el pezón sino, también, gran parte de la aureola en su boca. Esto es de tal forma que la nariz queda apoyada en la mama sin que esto suponga que el niño deje de respirar.
  • Cuando consideremos que la toma ha terminado, hay que introducirle suavemente el dedo en la boca para que deje de chupar en el pezón e intente chupar nuestro dedo.

 

¿Cómo son los tiempos de lactancia?

Aunque no debemos ser estrictos, lo recomendable es tener al bebé entre 10 y 15 minutos en cada pecho. Cuando los niños están más de 30 minutos es poco probable que consigan leche más allá de ese tiempo.

Hay algunos niños que maman de un pecho y, después, apenas maman del segundo. No es imprescindible que mamen de los dos, si el niño se queda satisfecho con el primero no hay que empeñarse en darle el mismo tiempo con el otro pecho. Lo único importante, en este caso, es comenzar en la siguiente toma por el pecho contrario y, para eso, podéis utilizar un prendedor o una pulsar para recordar cuál fue el pecho de la toma anterior.


Con respecto al tiempo que hay que ponerse el niño al pecho, es recomendarle hacerlo a demanda, es decir, cuando nos lo pida el bebé. Esto puede hacer que tengamos que darle el pecho, a veces, 8 o 12 veces cada día.

 

Extracción y conservación de la leche

Es posible realizar la extracción de la leche y conservarla en una nevera, que puede ser portátil o no. Si en su lugar de trabajo dispone de un sitio tranquilo y discreto, puede realizar la extracción a tiempos regulares. Muchas madres siguen amamantando a sus bebés después de que ellas vuelvan a trabajar. Si usted quiere hacerlo, debe pensar en comprar o alquilar un aparato saca leche, aunque también puede exprimir a mano la leche del pecho.

Practique con el aparato saca leche unas semanas antes de su primer día de vuelta al trabajo. Asegúrese que la leche extraída se guarda en un lugar apropiado (ver recuadro más abajo). Puede darle esta leche a su bebé en una botella o taza, lo que ayudará a que se acostumbre a beber en taza o botella, pero debe hablar con su médico sobre cuándo es el momento de empezar a probar.


Cualquier leche materna es mejor que la leche artificial, por lo que si es posible intente amamantar sin suplementos durante, por lo menos, los 6 primeros meses de la vida de su bebé.

 

Almacenamiento de la leche materna

Método de almacenamiento

Usa la leche materna en los primeros

Refrigerador 2 días
Congelador 3 meses
Descongelado y refrigerado 24 horas
Nota: para descongelar la leche congelada, ponga la botella en un recipiente con agua caliente. También puede descongelarla despacio colocándola en el refrigerador. No use microondas para descongelar o calentar la leche, estoy destruye sus cualidades inmunológicas, además puede calentar tanto la leche que ésta puede escaldar a su bebé.

 

¿Cómo cuidar el pecho en la lactancia?

Cuando empiezan a amamantar, algunas mujeres pueden tener algunos problemas menores, entre los que se incluyen:

  • Congestionamiento
  • Dolor en pezones o sensibilidad
  • Conductos bloqueados
  • Mastitis (infección del pecho causada por las bacterias en los conductos de la leche)

A menudo estos problemas son fáciles de tratar, por lo que si tuviera alguna de estas señales avise a su médico:

  • Fiebre
  • Dolor
  • Sangrado
  • Sarpullido
  • Masas o grumos
  • Enrojecimiento

Los pechos son glándulas y dentro de ellos hay bolsas diminutas que contienen las células que, con las señales correctas de las hormonas, empezarán a fabricar leche. Las bolsas se encuentran en racimos formando lóbulos, cada lóbulo tiene un conducto de leche que la lleva al pezón. Hay aproximadamente 14-16 de estos conductos.
Para mantener sus pechos saludables y aumentar las oportunidades de amamantar con éxito, pruebe estas sugerencias:

  • Aprenda una técnica para amamantar apropiada.
  • Use su dedo para interrumpir la succión antes de que usted quite el pecho de la boca de su bebé.
  • Suavemente, limpie y seque sus pezones con una tela limpia después de amamantar. También podría querer exponerlos a aire y calor seco, como un secador de pelo con baja potencia.
  • Use solo sujetadores de algodón y cámbielos en cuanto se mojen.
  • Aplique lanolina 100% pura en sus pezones después de amamantar
  • No lave sus pezones con jabones ásperos ni use cremas con perfume.
  • Si un pezón está sensible, ofrezca el otro pecho primero.

Amamantar es un regalo especial de amor y salud que solo usted puede ofrecer a su bebé. Amamantar es natural, pero necesita práctica, usted y su bebé pueden aprender juntos.

 

Sexo y método de anticoncepción

Cuando usted esté lista para reasumir las relaciones sexuales, piense en el método de control de nacimiento. Las mujeres que amamantan tienen menos probabilidades de quedar embarazadas. Aunque puede no tener periodos menstruales mientras está dando el pecho, tenga en cuenta que puede quedarse embarazada, por lo que si no lo desea debe utilizar algún método anticonceptivo.

Hable con su médico sobre qué método anticonceptivo es el adecuado para usted, ya que el que estaba utilizando antes del embarazo podría no ser una buena opción ahora.

Los métodos de barrera como los condones de látex o los dispositivos intrauterinos (DIU) son buenas opciones, porque no afectan su suministro de leche. Las mejores opciones para el control del nacimiento hormonal son la píldora, los injertos o inyecciones ya que afectan la hormona progesterona y no contienen estrógeno.

Las píldoras combinadas contienen estrógeno y  progesterona. El estrógeno puede disminuir sus suministros de leche cuando empiece a amamantar, por tanto, este tipo de píldora no debe utilizarse hasta que el flujo de leche sea estable.